¿Qué criterios siguen para la selección de las exposiciones en el centro?
Los criterios son básicamente de calidad. Entiendo que nosotros somos un centro público y, por lo tanto, mis parámetros son muy eclécticos, se están haciendo muchas cosas. Los artistas que pasan por aquí son artistas que hacen cosas y que dicen cosas, con una obra sólida. Pero no hay una línea estricta que nos limite a un tipo de artista determinado. Nuestra programación es contemporánea. Eso no excluye a artistas de referencia artística que no están vivos, también los hemos tenido. Pero básicamente la programación se basa en artistas vivos.
¿Cómo organizan las exposiciones?
Hay que buscar un equilibrio entre lo que se desea y lo que se puede. Como cualquier centro, pero en especial al ser un centro municipal que depende del Ayuntamiento de L´Hospitalet, tenemos unos recursos determinados, que no son los recursos de un centro de arte “mayor”. Por lo tanto aquí debemos jugar con ese equilibrio, con esa habilidad de poder hacer cosas como centro de arte, pero también que sea posible traerlas. Uno de los criterios que a mi me interesan, aparte de esta programación heterogénea, es, sobre todo, apostar por artistas que se conocen menos, y que desde mi punto de vista merecen un lugar en el arte, un lugar destacado, y que por razones diversas no han tenido la repercusión que yo creo que se merecen. Es el caso de Joaquín Chancho, que tuvo una exposición magnífica, o de Alfons Borrell. Eso se combina también con artistas que se conocen más, como Chema Madoz. Me interesa sobre todo apostar por algunos artistas potentes de los cuales se conoce poco la obra.
¿Y normalmente esas exposiciones son producidas por otros centros o las producen en Tecla Sala?
Nuestras exposiciones tienen un doble carácter, o triple carácter. Nuestro centro produce exposiciones, hay también coproducciones, como una exposición de Andrés Serrano que hicimos con el Artium de Vitoria y con una institución privada de Madrid, y hay exposiciones que hacemos nosotros, aunque lógicamente buscamos alianzas y soportes económicos.
¿Es habitual que los artistas asistan a la inauguración o preparación de la exposición? ¿Asistió Chema Madoz a la inauguración de su exposición?
Sí, estuvo aquí en la inauguración. Intentamos que esté el artista siempre que esté vivo. No es una condición, lógicamente. Hay artistas que por razones determinadas no han podido venir, porque tienen otros asuntos o porque están muy lejos. Pero lo habitual es que siempre nos acompañen durante la inauguración, e incluso durante el montaje.
¿Cómo consiguieron que llegase a Tecla Sala esta exposición de Madoz?
Esta exposición yo la ví en Madrid hace dos o tres años. Era una exposición que organizó y produjo el Ministerio de Cultura con motivo del Premio Nacional de Fotografía que se le otorgó en el 2000, y yo hice las gestiones convenientes para poder traerla a Tecla Sala. Es una exposición más pequeña que la que se organizó en Madrid, porque se adaptó para itinerar. Estuvo unos dos años funcionando por América, por Asia y no se había visto antes en España otra vez.
Como director artístico de la sala, ¿qué destacaría de la obra de Madoz?
Destacaría la cercanía que tiene su obra con el público, esa capacidad de conectar, de que ese lenguaje y esa intención sea comprendida también por el espectador.
¿Cómo está siendo recibida la exposición de Madoz por los visitantes?
Muy bien, de una forma espectacular. Es la exposición que ha tenido más éxito hasta el momento. Es un público de todas las edades, que en muchos de los casos no es un público especializado. La obra de Madoz atrae, tiene la característica de ser comprendida, de ser interpretada de diversas maneras. La respuesta del público ha sido excelente, la de la prensa también, y es una de esas exposiciones que funciona mucho de “boca a boca”, y hemos tenido y estamos teniendo una gran demanda por parte de públicos organizados.
Y normalmente, ¿ya conocen al artista previamente?
No. Lógicamente es un personaje más conocido que otros artistas por esa capacidad de atracción, por ese tipo de obra que hace muy característica. En ese sentido sí que es un fotógrafo conocido, pero lo que es sorprendente es esa atracción que provoca a personas que no conocen la obra de Madoz, que no han visto nada de él y que se quedan atraídos por su lenguaje y por sus piezas.
La próxima exposición que tienen programada sobre Jaime de la Jara, también es de fotografía. ¿Dan prioridad a este tipo de exposiciones en el centro?
Está prevista para la primavera, pero seguramente la atrasaremos dos o tres meses. No, en absoluto, la fotografía es un lenguaje que funciona exactamente igual y que no tiene ninguna prioridad respecto de otros lenguajes artísticos. Ahora tenemos una exposición de fotografía paralelamente con una exposición de escultura en la S1, la sala más grande de Tecla Sala. Con Jaime de la Jara hay fotografía, pero también hay instalación, dibujo y proyecciones de vídeo. Y, posteriormente, tendremos otra exposición de Jordi Alcaraz, donde hay otro tipo de obra, con instalaciones y pintura. Tecla Sala hace exposiciones muy variadas, muy heterogéneas. La fotografía tiene una importancia, pero también la tiene la pintura y otro tipo de lenguajes. No nos especializamos en un lenguaje único.